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SoldieR0F Fortune Profile
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Stormbringer

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Re: 24


bueno esta temporada fue la que menos me ha gustado de todas..

pero eso si..los ultimos 6 o 7 capitulos donde la historia cambia completamente, la verdad que se ponen muy pero muy buenos, mejor que toda la historia principal de la temporada..


por cierto la temporada q mas me gusto fue la 3ra..los hermanos salazar y la treta armada para evitar lo del virus fue un giro al argumento totalmente inesperado..

y dsp la 1ra..ahi Jack Bauer todavia era una persona normal...

---
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7/9/2007, 1:52 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje MSN
 
jlescareno Profile
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Re: 24


Se viene la Septima Temporada y parece que 24, nos volvera a sorprender...!

Echenle un vistazo a el avance de esta Temporada, La Septima:

24 (7a. Temporada) - Trailer



Última noticia: El regreso de 24 para la séptima temporada ha sido suspendido debido a la huelga de guionistas que se ha producido en las casas productoras. La séptima temporada tiene desarrollada 8 capítulos, sin embargo los productores han decidido no estrenarla hasta que el conflicto se resuelva, para de esta manera no provocar una temporada interrumpida. Podemos notar que en la página oficial se quitó la fecha del estreno y solo se dejó "24 Season 7 Returns in 2008".




Editado por jlescareno, 9/2/2008, 18:02
9/2/2008, 17:53 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Re: 24


yo me acuerdo cuando vi el maraton de 24 en 24 hs.,quede recrazy. emoticon :d/2: :f|3:
9/2/2008, 23:02 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
joseee Profile
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Highway Star

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Re: 24


Viste 24 las 24 horas?
18/6/2008, 1:21 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Re: 24


pare unas horas ,habre visto 18 en 24 jajaja emoticon :f|3:
19/6/2008, 2:30 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Administrador Púrpura

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Re: 24


jaja que loko...

 :d/7: :f|3: :f|3: :f|3: :f|3:
19/6/2008, 13:44 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Re: 24


es como hay q' verla .jajajajaaa emoticon :f|3:
19/6/2008, 22:24 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Highway Star

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Re: 24


Yo acabo de terminar la primera temporada, y la verdad que la serie es adictiva. Lo malo es que me pongo demasiado nervioso con algunos capítulos. Demasiado intensa.

Acá lo escrito por Mario Vargas Llosa, otro fan de Jack Bauer, sobre 24.

El agente federal Jack Bauer no come, ni bebe, ni duerme, porque esas
funciones orgánicas le harían perder tiempo en la misión que, a él y
al puñado de sus compañeros de la unidad antiterrorista, situada en
Los Ángeles, les absorbe la vida entera: luchar contra la miríada de
poderosas organizaciones internacionales de fanáticos y mercenarios
que odian a Estados Unidos y quieren destruirlo, infectándolo con
gases deletéreos, epidemias bacteriológicas o en un Apocalipsis
nuclear.

Cuando mi amigo Bobby Dañino me regaló la primera serie -seis discos
con cuatro horas de episodios cada uno- de 24 (Twenty four), se lo
agradecí, advirtiéndole de que nunca veía ese tipo de programas y que
probablemente tampoco haría una excepción con su regalo. Me desdigo:
lo vi de principio a fin y he visto, asimismo, las cuatro series
siguientes y me propongo no perderme un solo episodio de la sexta que
comenzará a difundirse en Estados Unidos a partir del próximo año. No
conozco a nadie que se haya asomado a esa serie sin quedar enganchado
a ella como yo y me parece perfectamente comprensible el éxito que ha
tenido en su país de origen y en casi todo el resto del mundo y,
merecidísimos, los premios Emmy que acaban de obtener sus productores
y actores.

Las razones de ese éxito son las mismas que causaron la enorme
difusión de los mejores folletines del siglo XIX, los que escribían
Alejandro Dumas y Eugenio Sue, por ejemplo, o, siglos atrás, de las
novelas de caballerías: bosques de historias de trepidante acción en
las que justicieros individuales deshacen los entuertos de las
autoridades y de los poderosos, de manera que prevalezca siempre la
justicia, y en las que, al trasluz de sus gestas heroicas, se llega a
palpar una realidad viviente, doméstica, y a conjurar los grandes
demonios que atormentan al subconsciente colectivo. Luego del 11-S, el
terrorismo ha pasado a ser el íncubo obsesionante en todos los países
occidentales -con razón- y es secretamente tranquilizador saber que en
el seno de ese imperio todopoderoso, al que se creía invulnerable,
golpeado con tanta eficacia como crueldad por los fanáticos
islamistas, existe aquella banda de hombres y mujeres fríos,
eficientes, extraordinariamente diestros en el manejo de la
tecnología, las armas y la resistencia física y psicológica a las
peores violencias, que siempre se las arreglan para detectar las
conspiraciones y atentados y frustrarlos (aunque, a veces, con
elevadísimos costos).

Cada serie dura un solo día, y cada episodio ocurre en una hora, pero
en ese breve tiempo suceden tantas cosas que uno tiene la sensación de
que todo aquello se prolonga en verdad a lo largo de semanas o meses.
Los guionistas cambian y como es lógico hay episodios más logrados que
otros pero el formato está tan bien concebido, los personajes tan bien
dibujados en sus estereotipos, y los altibajos de la acción tan bien
graduados para mantener la expectativa y la ansiedad, con toques de
sentimentalismo y de humor que equilibran las escenas de violencia, a
veces casi intolerables, que la historia, con todas sus exageraciones
e inverosimilitudes, fluye con naturalidad y mantiene capturada la
atención del espectador como las mejores películas policiales.

Uno de sus aciertos es la alternancia constante de lo privado y lo
público en el desarrollo de la acción. Ésta pasa de las discusiones
más trascendentes en el cogollo del poder, la Casa Blanca, el
presidente de Estados Unidos, sus ministros, los jefes militares y
policiales, a las menudas pellejerías familiares de los agentes
federales, héroes y heroínas de perfil legendario en el campo de
batalla y, todos ellos, sin excepción, víctimas de sórdidos y
lastimosos problemas conyugales, con maridos o mujeres, hijos o
ma-dres que les causan incontables quebrantos, y preocupados, como el
común de los mortales, por si el modesto salario del que viven cubrirá
los gastos del mes, conservarán o perderán sus empleos y si, en los
próximos ascensos, figurarán entre los beneficiados.

Jack Bauer (un Kiefer Sutherland que, me temo, no podrá sacudirse ya
nunca del magnífico personaje que ha encarnado) es un ejemplo
emblemático de estos contrastes: presidentes y ministros lo admiran,
le consultan, le encargan las misiones más delicadas, y, al mismo
tiempo, su celo profesional sólo le acarrea inconvenientes, y, por su
misma consecuencia, es un peligro para todo el mundo, empezando por
sus jefes y sus subordinados. Para poder filtrarse en una banda de
traficantes de droga mexicanos que colaboran con los terroristas se
volvió un adicto a la heroína y esto, en vez de enriquecer su hoja de
servicios, hace que lo echen de su puesto (pero después lo
reincorporan, por supuesto). Su vida sentimental es un desastre:
asesinan a su mujer y su amante queda horrorizada de él cuando ve la
glacial serenidad con la que tortura a reales o supuestos culpables
para obtener información.

La serie es implacable en su presentación de la clase gobernante:
ministros, generales, senadores, el propio presidente de la República,
son, a menudo, mediocres, corruptos, ineptos, ávidos, dispuestos a
sacrificarlo todo para mantener su cuota de poder. Sin Jack Bauer y
sus compañeros de la unidad antiterrorista los conspiradores y
enemigos de Estados Unidos, movidos por el fanatismo religioso o por
la simple codicia, ganarían todas las batallas y pondrían de rodillas
al sistema. Entre los propios militares y policías suele predominar
una visión pedestre de lo que está en juego: no tomar decisiones es
preferible a tomarlas siempre que haya un riesgo que ponga en peligro
la estabilidad burocrática. A diferencia de los terroristas, que,
sobre todo si son árabes, muestran una convicción de acero que se
traduce en su predisposición al martirio, quienes llevan las riendas
del poder en Estados Unidos parecen, con algunas escasas excepciones,
desvaídos pobres diablos incapacitados para las tareas que tienen
sobre las espaldas, siempre dubitativos, no tanto por escrúpulos
morales y apego a la ley como por su horizonte intelectual y cívico
rastrero, sus mezquinos apetitos y su falta de idealismo y de
imaginación. Sólo en Estados Unidos, una sociedad que ha hecho un
verdadero deporte de la auto-flagelación, puede, una serie popular de
televisión que ven decenas de millones de telespectadores, mostrar una
imagen tan absolutamente deleznable y feroz de sus políticos y
autoridades.

Es verdad que para compensar esas carencias están allí Jack Bauer y
los suyos. Ahora bien: estos cruzados están lejos de ser epítomes de
lo que debería ser una conducta democrática. Ellos y sus jefes creen,
o, en todo caso actúan como si creyeran, que ceñirse a la ley es
incompatible con una acción eficaz contra el terror, y, por tanto, la
violan todas las veces que lo creen necesario. La unidad
antiterrorista tiene un centro de torturas en su propio local y
especialistas en practicarla, a fin de arrancar confesiones a
verdaderos o falsos culpables. Todo vale para conseguir la información
indispensable: desde chantajear a una madre hasta dar tormento a un
niño o someter a un detenido a descargas eléctricas. Desde luego que,
entre las licencias que los agentes se toman, figura la de secuestrar
a diplomáticos o ciudadanos extranjeros y, llegado el caso, asesinar a
enemigos y cómplices para evitar el riesgo de que, si son procesados,
puedan escapar al castigo o revelar hechos comprometedores para los
propios servicios de seguridad estadounidenses. Así, aunque 24 (Twenty
four) no lo diga de manera explícita, claramente muestra que la
filosofía de Jack Bauer es la adecuada, dadas las circunstancias: al
terrorista contemporáneo sólo se lo derrota con sus propias armas. El
problema es que si este criterio prevalece el terrorista ha ganado,
pues la democracia ha aceptado sus reglas de juego.

¿Es demasiado forzado entrar en semejantes elucubraciones con una
serie televisiva que sólo persigue divertir, y lo consigue
estupendamente, y no hace alarde de pretensiones ideológicas ni
siquiera políticas? Tal vez lo sea. Pero la verdad es que la ficción
en particular, y la cultura en general, no son nunca gratuitas, tienen
siempre unas raíces que se hunden en una problemática social, y éste
es uno de los factores que determinan el éxito o el fracaso de los
productos artísticos. Aunque una ficción sea inmediatamente reconocida
como algo que no es una objetiva representación de la vida, si en
ella, de algún modo, a veces muy indirecto y alegórico, el espectador
-o lector- no se siente expresado, provocado, retratado, difícilmente
se identificaría con sus personajes y sucesos y se dejaría seducir por
ella al extremo de vivir sus mentiras como si fueran verdades.

20/6/2008, 18:48 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 
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Highway Star

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Re: 24


24 (Twenty four) nos atrapa en sus redes por lo bien hecha que está,
la excelencia de sus guiones y montajes y la impecable actuación de
sus actores y sus técnicos, pero todo ello no hubiera servido de gran
cosa si esta ficción no rezumara por todos sus poros unos de los
terrores contemporáneos, que, como el pánico a la peste negra en la
Edad Media, o a la tuberculosis en el siglo XIX, se ha apoderado de
los espíritus occidentales desde 1l-S: la bomba que hará volar en
pedazos el avión, el metro o el tren en que viajamos, o la operación
que infectará de microbios homicidas el agua que bebemos o el aire que
respiramos, e interrumpirá nuestro sueño tranquilo o nuestro trabajo
en la oficina con aquella cegadora explosión que nos convertirá en
polvo radioactivo. En esas condiciones, consuela fantasear que allá,
en la sombra, insomnes, incansables, feroces, Jack Bauer y sus
compañeros, esos terribles justicieros, a la manera del Amadís o de
D'Artagnan, se llenan de sangre y de horror para salvarnos, y
permitirnos vivir con la conciencia tranquila.
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Administrador Púrpura

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Re: 24


jaja muy buen comentario, bastante entretenido leer la opinion de un intelectual acerca de una serie de TV.




20/6/2008, 21:10 Link to this post Enviar Email   Enviar Mensaje
 


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